Gracias por acompañarme en este camino a través de blogger. He decido pasarme a wordpress para darle un nuevo aire a ABBEY ROAD CON LA CASTELLANA. Os dejo la dirección aquí abajo. A los que no vengáis encantado de haberos conocido y a los que sí, preparaos porque la actualidad musical continuara.
Un abrazo
Alejandro Cuevas Vidal
Si ahora decidiera salir a la calle y preguntar a cualquier transeúnte que pase a mi lado, cómo definiría el panorama pop actual, seguramente muchos saldrían corriendo. No obstante, aquellos que decidieran pararse y escuchar la cuestión de este servidor, probablemente, no sabrían que contestarme. Es más, su respuesta tiraría por una retahíla de nombres que para ellos definen el panorama actual, entre los cuales seguro que encontraríamos gente como Rihanna, Lady Gaga, Beyoncé o Miley Cyrus. Vaya, tetas y culos. Y no es por criticar a las anteriormente citadas (consideró que menos la monstruíta, las otras tienen álbumes bastante logrados), sino porque a fin de cuentas, todos acaban tirando por los mismos lares. Por suerte, gente como Lorde parece salirse de este camino marcado por las discográficas. Pero, si la neozelandesa parece romper las reglas ¿que hace Meg Myers?
Y es que, esta estadounidense de 21 años es un auténtico cóctel Molotov. Antiguo miembro de los Testigos de Jehová, anti-sistema y con el corazón hecho pedazos, pero con una capacidad vocal que muchos querrían para sí mismos. ¿Sus letras? Pues van desde la autoflagelación (se autodenomina mentirosa y pecadora) hasta el deseo de matar a una persona porque la quiere demasiado. Si a esto le añadimos una serie de guitarras tétricas y una voz desgarradora, tenemos el que es su primer EP, Make A Shadow (altamente recomendable).
Sin duda, es perturbadora, pero parece humana, uno de sus rasgos más atractivos. No es una diosa, solo es una chica dolida. ¿A Rihanna no la maltrataba su padre?¿No cayó en las drogas Lady Gaga? No obstante, sus letras hablan de lo mismo ¿Dónde quedó el gusto por hacer lo que quieres y olvidarte de tu sello?
Tal vez, las partes altas de las listas de ventas nos decepcionen, pero será en esos momentos en los que la locura de Myers, nos salve de la falta de carisma de muchos y la banalidad de otros.
1 de marzo, para muchos, primer día del tercer mes. Para otros, carnavales y para más o menos un millón de personas, el día de su tierra. Y es que ese mismo día hace 31 años se promulgaba el Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares. Aunque la fecha no sea más que una escusa propiciada por la política frente a la necesidad de cubrir festivos dentro del calendario, se ha acabado convirtiendo en el día de este archipiélago. Sin embargo, como balear, cada día me siento menos identificado con ese día, no porque me considere un centralista, sino porque la política (por desgracia) nunca se ha sabido comportar con Baleares. A pesar de ser la comunidad que más dinero aporta a las arcas del Estado, este lo ha recompensado con la quita de prestaciones médicas o la destrucción del medio natural. Además, la clase política balear, corrupta hasta la médula, no ha hecho nada por defender los intereses de su tierra. Bueno sí, el dinero del contribuyente siempre les ha interesado. Y es que parece que solo tienen un plan de futuro: seguir tirando de esa gallina de los huevos de oro que es el turismo, ya sea con un ejército de torres de hormigón o con un mar más negro que el azabache. Mientras el negro no cubra el dorado en el que viven, el resto poco importa.
Para no aburriros con mis divagaciones, os presentaré algo propio del sitio donde nací, la música. Ante todo recordaros que Ibiza puede que sea capital mundial de la música electrónica, la cual no desprecio, pero tampoco veo propia de la isla. En parte, esta solo es el aliciente por el que gente de todo el mundo invade la Pitiusa mayor para todo tipo de actividades, que no se pueden relatar en horario infantil. Así discos como "Ibiza party hard session" (si, es inventado) no muestran el verdadero espíritu de la isla. Si realmente queréis conocer los ritmos típicos de Ibiza, tendríamos que ir a la música de xeremies (flauta ibicenca) y tamborils, habituales en la danza tradicional de la isla: el ball pagès.
Pero si el folklore no os convence, Ibiza tiene una buena lista de bandas que se alejan de las pistas de Pachá o Amnesia. Desde grupos que triunfan en la isla como Proyecte Mut o Quatre de Copes, hasta agrupaciones que triunfan (o triunfaron) en el panorama nacional como Statuas d Sal. Incluso, para rescatar las canciones tradicionales de la isla, cada año se celebra una especie de festival "Ressonadors" donde varios grupos se reúnen para versionar de forma moderna dichas canciones.
Y es que para recordar los atardeceres del Mediterráneo o el olor a hoja de pino, no existe solo el Café del Mar. Porque Ibiza no es imperio de los Guetta, sino de los ibicencos.
Si nos ponemos a pensar, en este mundo globalizado, todos los países destacan por algo. Japón es el amo de la tecnología. Papúa-Nueva Guinea es el país con un mayor de lenguas en su territorio. Hasta nuestro país lidera distintos ránkings de los cuales no todos nos enorgullecemos. Si nos centramos en la música, aunque la hallemos en todo el mundo, esta siempre ha sido feudo de dos países: Estados Unidos y Reino Unido. Ambas potencias de las notas han mandado con autoridad sobre las listas de éxitos y los medios musicales, pero también han ido intercambiando estilos, ritmos y modas, todo bajo la eterna de pregunta de cual de los 2 países ha generado mejores músicos. Esta competitividad hizo que los británicos sintieran envidia del variopinto mapa de premios que se gastaban sus colegas transatlánticos. Así nacieron en 1977 los Brit Awards, los galardones a la música inglesa.
Estos premios son los hermanos gemelos de los American Music Awards, ya que es público el que vota los vencedores. No obstante, el público inglés, mucho más divertido, siempre nos da más sorpresas, a la vez que demuestra mucho más gusto que los "expertos" de la Academia en los Grammy's. Este año, AM de Artic Monkeys ha sido elegido como mejor álbum del año y no es para menos. Además, la agrupación de Sheffield ha sido premiada como mejor banda del año, superando a los omnipresentes One Direction , que se han tenido que conformar con los galardones a la banda más exitosa del año y a mejor vídeo. En lo referente a solistas, tenemos polos opuestos. Por un lado, la experiencia de David Bowie ha triunfado en una categoría masculina, formada por jóvenes promesas como Jake Bugg. Entre las féminas, Ellie Goulding, princesa hipster del Reino Unido, se ha impuesto a artistazas como Laura Mvula. Bueno, al menos no ganó Jessie J. En las categorías internacionales, Bruno Mars y Lorde se llevaron la palma.
Cada año que pasa los Brits (llamados así por el público general) se acercan más a convertirse en el evento musical del año. Y es que frente a unos AMA que se centran únicamente en el espectáculo y unos Grammy cada vez más desprestigiados, los premios británicos ofrecen algo que los otros parecen haber olvidado: calidad. Todos pueden tener a Katy Perry desafinando en el escenario, pero por suerte, no todos la alaban por ello.
Como todos sabréis ayer fue un día muy importante, más para las floristerías, las pastelerías o Amancio Ortega, pero bueno para algunos también. Cada 14 de febrero, el mundo celebra como San Valentín se enfrentó al emperador romano Claudio II al casar a una joven pareja católica, cosa que el gobernante prohibió para hacer de los hombres mejores soldados. Esto le valió la muerte a San Valentín, lo que le elevó al panteón cristiano de los mártires. Sin embargo, nosotros más que alabar el acto de rebeldía del buen hombre, preferimos someternos al imperio de los regalos impuesto por el Corte Inglés. ¿No es extraño pasar de luchar contra la autoridad a unirnos a ella?
No obstante, este nuevo día de compras, da un empujoncito a la venta de discos. Más o menos, los álbumes suben unos miles sus copias vendidas durante San Valentín. Eso sí, no esperemos encontrar álbumes de canciones de amor, porque ni Beyoncé, ni Lorde, ni Bruno Mars, dejan paso a esta clase de EPs casi extinguidos.
Esto no quiere decir que bandas y solistas no hayan llegado nunca a amar. Aquí os dejamos con un par de canciones, todas con una romanticona historia para endulzar un poquito el día de después de San Valentín. Disfrutad y recordad...¡haced el amor y no la guerra!
MY SHARONA-THE KNACK
Aunque no lo creáis detrás de esta letra se esconde la relación que tuvo Doug Fieger con Alperine, una joven menor de edad, que les llegó a acompañar de gira por todo Estados Unidos. Duraron 3 años. Hoy en día, la joven Alperine se ha convertido en una importante agente de bienes.
HEY JUDE- THE BEATLES
No todas las historias son felices. Hey Jude nació del divorcio entre John Lenon y su primera esposa. La canción fue compuesta por Paul McCartney para consolar al hijo de la pareja, Jules Lenon, llamado Jude por el bajista.
CRY ME A RIVER- JUSTIN TIMBERLAKE
Aunque no este confirmado, se dice que Justin Timberlake escribió esta canción pensando en su relación con Britney Spears. En esta la acusa de romperle el corazón, pero jamás la perdonará. ¿No se parece la chica del videoclip a la intérprete de Baby One More Time?
EVERLONG- FOO FIGHTERS
Dave Grohl dio estos versos pensando en Louise Polt, vocalista de Veruca Salt. La relación que tuvo con la cantante, que definió como alocada, retrasada y pasional, le ha permitido crear una de las canciones más icónicas de Foo Fighters y de las preferidas de sus seguidores.
RIHANNA- WE FOUND LOVE
No hay nadie que más provecho haya sacado a una relación amorosa. Desde la brutal paliza que le propinó Chris Brown, muchas de sus canciones han ido dirigidas a dicha tragedia, tanto desde el punto de vista del odio, como desde la reconciliación. Aquí simplemente se resigna. Otro caso donde el actor del vídeo tiene mucho que ver.
La ciudad de Los Ángeles es una de las urbes con menos gracia del mundo. Sin ningún vestigio histórico, prefabricada como la que más, no es más que un amasijo de destartalados edificios de cemento armado, rodeados de un sinfín de autopistas que invitan a la salida de esta monstruosidad. Sin embargo, la metrópolis californiana brilla como la que más, no por su propia luz, sino por la magia del espectáculo. Y es que Los Ángeles tienen la suerte de ser capital del cine, la música y el famoseo, unos títulos superfluos (casi erróneos), pero útiles para atraer turistas. Algunos de los momentos de mayor auge de la ciudad es cuando se celebran las grandes entregas de premios tipo Óscars o Globos de Oro, tan falsas como la ciudad donde se celebran.
Uno de estos picos se sitúa en enero con la llegada de los Grammy. Estos son los premios que entrega la Academia de la Música, lo que les da un halo de majestuosidad y autenticidad suficiente para ser considerados los grandes galardones de la música. Eso sí, siempre obviando que la Academia está formada por las grandes discográficas americanas, esas que nunca han dado un premio a bandas como Guns' Roses, Patti Smith o Depeche Mode ¿Criterio o Mercado? Solo hay que ver los resultados de la gala de este año en algunas categorías. Macklemore & Ryan Lewis han ganado los más altos premios de rap, siendo de lejos la propuesta más pobre (hasta ellos mismos han pedido disculpas por Twitter); Daft Punk han arrasado con uno de sus peores discos (mejor álbum, mejor producción por Get Lucky); Led Zepellin han vencido a David Bowie o Queens of Stone Age con un disco de temas antiguos en directo; Imagine Dragons son la mejores intérpretes rock ¿acaso hacen rock?...y así con la mayoría de vencedores.
No obstante, como siempre sucede, los vencedores y la calidad de sus obras es lo de menos, ya que lo importante es el espectáculo. De esta forma todos los medios mostraban el circo montado por Madonna y Macklemore o el culo de Beyoncé, olvidando el significado reivindicativo de los primeros o la brillantez de la segunda. Hasta Lorde, genial de principio a fin, se ha quedado en una chica de los espasmos. Lo peor es que muchos medios musicales seguían este juego, dejando de lado lo más importante: la música.
Y es que los Grammys hace tiempo que dejaron de ser los grandes premios de música (si alguna vez lo fueron), para ser unos galardones más, como cualquier gala de la MTV. No son más que mercado revestido de un supuesto buen gusto que solo ellos creen. Se han vuelto tan falsos como ese cartón piedra que los acoge llamado Los Ángeles.
GANADORES
ÁLBUM DEL AÑO: "Random Access Memories" de Daft Punk. GRABACIÓN DEL AÑO: "Get Lucky" de Daft Punk. CANCIÓN DEL AÑO: "Royals" de Lorde. MEJOR ÁLBUM DE COUNTRY: "Same Trailer Differente Park" de Kacey Musgraves. MEJOR ÁLBUM POP VOCAL: "Unorthodox Jukebox" de Bruno Mars. MEJOR CANCIÓN DE RAP: "Holy Grail" de Jay-Z y Justin Timberlake. MEJOR PERFORMANCE DE UN SOLISTA DE POP: "Royals" de Lorde. MEJOR PERFORMANCE DE UN SOLISTA DE POP: "Royals" de Lorde. MEJOR PERFORMANCE POP DE UN DUO O GRUPO: "Get Lucky" de Daft Punk y Pharrell. MEJOR ARTISTA NUEVO: Macklemore y Ryan Lewis. PRODUCTOR DEL AÑO (NO CLÁSICO): Pharrell Williams. MEJOR ÁLBUM ALTERNATIVO: "Modern Vampires of the City", de Vampire Weekend. MEJOR ÁLBUM DE ROCK: "Celebration Day" de Led Zeppelin. MEJOR PERFORMANCE DE METAL: "God is Dead" de Black Sabbath. MEJOR PERFORMANCE DE ROCK: "Radioactive" de Imagine Dragons. MEJOR PERFORMANCE DE COUNTRY DUO/ GRUPO: From This Valley, "Civil Wars". MEJOR VIDEO MUSICAL: "Suite & Tie" de Justin Timberlake. MEJOR FILME MUSICAL: Live Kisses de Paul McCartney. MEJOR ÁLBUM POP INSTRUMENTAL: "Steppin' Out" de Herb Alpert. MEJOR ÁLBUM POP VOCAL TRADICIONAL: "To Be Loved" de Michael Bublé. MEJOR ÁLBUM NEW AGE: "Love's River" de Laura Sullivan. MEJOR SOLO DE JAZZ IMPROVISADO: "Without A Net (The Wayne Shorter Quartet)" de Wayne Shorter. MEJOR ÁLBUM VOCAL DE JAZZ: "Liquid Spirit" de Gregory Porter. MEJOR ÁLBUM INSTRUMENTAL DE JAZZ: "Money Jungle: Provocative In Blue" de Concord Jazz. MEJOR ÁLBUM DE REGGAE: Ziggy Marley in Concert de Ziggy Marley. MEJOR ÁLBUM DE WORLD MUSIC: Savor Flamenco de Gipsy Kings. MEJOR ÁLBUM HABLADO: "America Again: Rebecoming the Greatness We Never Weren't". MEJOR EMPAQUE DE ÁLBUM DE EDICIÓN LIMITADA: "Paul McCartney and Wings". MEJOR GRABACiÓN REMIX: "Summertime Sadness" de Lana del Rey. MEJOR INGENIERÍA EN UN ÁLBUM: Daft Punk. MEJOR DISCO GOSPEL/MÚSICA CRISTIANA: "Break Every Chain" de Tasha Cobbs. MEJOR DISCO DE POP LATINO: "Vida de Robi Draco Rosa. MEJOR CANCIÓN DE RAP: "Thrift Shop" de Macklemore y Ryan Lewis. MEJOR PERFORMANCE DE RAP: Macklemore y Ryan Lewis. MEJOR ÁLBUM DE RAP: "The Heist" de Macklemore y Ryan Lewis. MEJOR PERFORMANCE DE R&B TRADICIONAL: "Please Come Home" de Gary Clarke Jr. MEJOR ÁLBUM DE R&B: "Girl on Fire" de Alicia Keys. MEJOR ÁLBUM CONTEMPORÁNEO URBANO: "Unapologetic" de Rihanna. MEJOR ÁLBUM DE BLUES: "Get Up", de Ben Harper y Charlie Musselwhite. MEJOR CANCIÓN DE COUNTRY: "Merry Go Round" de Shane McAnal
Aunque no seáis muy aficionados al metal, seguro que a nadie se le escapan los acordes de Bring me to life. El piano del principio, la combinación de voces del estribillo...probablemente una de las canciones de rock moderno más conocidas del siglo XXI. Y es que este fue el punto álgido de sus compositores, los estadounidenses Evanescence. El problema fue que no se mantuvieron. A pesar de conseguir unas ventas millonarias con su primer álbum, Fallen, con cada CD que sacaban el interés del público hacia ellos decaía. Así, cuando en 2011 salía su álbum homónimo, su comportamiento en listas dejaba frío a más de uno. De 17 millones de copias se pasaba a apenas un millón de unidades vendidas en todo el planeta. ¿Qué había pasado?
Pues según una entrevista a la vocalista de la banda, Amy Lee, la discográfica no se ha portado muy bien con ellos. Es más, bastante mal. Tanto que la cantante a interpuesto una demanda a Wind Up Records (su sello de toda la vida) por unas perdidas de más de un millón de dólares. Según la artista, la discográfica decidió cambiar los productores del último disco, colocando un equipo que no supo aprovechar el potencial de la banda. Para más inri, ella dice que estancó el desarrollo musical de la agrupación. Ante tal desastre, Amy Lee reclama un millón y medio de dólares a Wind Up Records, lo cual amortiguaría las perdidas generadas al grupo. Sin embargo, sus fans pueden estar de enhorabuena, ya que la cantante también confirmó que estaba preparando nuevo material junto a sus compañeros. "Definitivamente, tengo muchas músicas e ideas que aún no he compartido, pero que pronto veréis" afirmó la cantante.
Evanescence no son los únicos que han tenido problemas con su discográfica últimamente. Lady Gaga o MIA pelean con sus equipos por las malas estrategias lanzadas, que han reducido drásticamente sus ventas ¿Pero hasta que punto tiene importancia la discográfica? Mismamente, el último álbum de Beyoncé, un auténtico cataclismo promocional, está arrasando. Y es que la calidad es otro factor importante. Es cierto que Evanescence jamás ha decepcionado a su público, pero nadie escogería su tercer álbum como el mejor de su carrera. El sonido del primer single de ese disco dejó a más de uno sin habla. Los monstruos de Going Under se le echaban a más de uno encima.
El cuarto álbum de la agrupación será el definitivo y veremos si Amy Lee cumple su palabra ¿Era la discográfica o ella la que está anquilosada?
PD: Según su cuenta oficial de Twitter, ayer por la noche, Amy Lee confirmó estar embarazada. Esto retrasará su música, pero...¡enhorabuena!
Desde que abrí este blog no he hablado prácticamente nada de música española. Tal vez, lo repetitivo del panorama nacional es lo que me echa para atrás. Desde que grupos como Mecano arrasaran en sus años, el mundo de la música en España se estancó, al menos el ámbito más comercial. Mientras que en el resto del mundo surgían bandas como Blondie o Nirvana, en España nos conformábamos con La Oreja de Van Gogh. Y con esto no quiero decir que los donostiarras fueran malísimos, ya que ¿quién no ha tenido una época de escuchar el Viaje de Copperpop o Dile al Sol en bucle dejando volar el lado más ñoño de tu imaginación? Quien diga que no, miente. El problema llega cuando TODO o la mayor parte de bandas que salen a suenan a Mecano o la Oreja de Van Gogh. Incluso hoy en día, donde el panorama indie casi tiene más ventas que la música comercial, siguen saliendo grupos que imitan las melodías que estos clásicos. Y los que no siguen este patrón acaban aflamencándose. Veamos (no escuchemos) a gente como Pablo Alborán, Malú...
Para mí gusto hasta el panorama indie (por lo general más innovador) aburre. Grupos como Vetusta Morla o Love of Lesbian se han convertido en patrones y eso no es bueno. Sinceramente solo sigo a Najwa y poco más del mundillo de los amos y señores de Malasaña.
Si no os he aburrido con está queja y seguís leyendo, pasemos a la novedad. Dos de las voces más famosas de estos últimos años (una mucho más atrás) regresan con nuevo material, más o menos aceptable. Por un lado tenemos una de las gargantas más aclamadas en los últimos años, Lourdes Hernández, más conocida por Russian Red. La madrileña viene dispuesta a quitarse el maquillaje de chica tranquila, colgándose una guitarra eléctrica y dándonos los acordes más rockeros de sus carrera. Por el otro lado, un clásico. La ex vocalista de La Oreja de Van Gogh, Amaia Montero acaba de mostrarnos unos pocos segundos del que será su nuevo single. Con ella volvemos a lo mismo, aunque se acerca más al terreno de los cantautores, eso sí todo cargado del romanticismo que siempre ha invadido sus letras.
¿Cuál os gusta más? O mejor dicho ¿os gusta la música española? ¿Pensáis que en España hay un verdadero cementerio melódico?¿O es que el cliché de criticar lo de dentro y alabar lo de fuera se da también en la música? De momento, esperemos que 2014 sea mejor que 2013 o al menos, que Pablo Alborán no saque álbum de nuevo (con cariño).
A pesar de la gélida marca del mercurio, 2014 empieza calentito en lo referente a estrenos. Si 2013 resultó ser un año de lo más variado en cuanto a álbumes, el nuevo año sigue por el mismo camino. Y es que tenemos de todo.
Entre los más esperados hay que destacar la vuelta de U2. Bono y compañía vuelven con las pilas cargadas para continuar ese álbum que sacaron en 2009 (No Line On The Horizon) y que dejó a sus fans con un extraño sabor de boca y a ellos con las ventas más bajas de su historia. Todo lo contrario que los irlandeses, Foo Fighter vuelve después de sacar uno de sus discos más rentables, el incombustible Wasting Light. También vuelven Slipknot, después de un parón de 6 años, aunque con la ausencia de su clásico batería. Pero, el estreno más cercano para los amantes del rock clásico es el nuevo álbum de Bruce Springsteen que sale este lunes 14 de enero. Dentro del beneplácito de la palabra, los rumores apuntan a la llegada de nuevos díscos de AC/DC, Mötley Crue o Red Hot Chilli Peppers.
La masa indie también está de celebración. Uno de los grupos más vanagloriados vuelve con nuevo material, después de regalarnos el maravilloso Velociraptor. Sí, vuelve Kasabian, pero no son los únicos británicos que tienen temas nuevos. Después de anunciar conciertos en Madrid y Barcelona, en marzo podremos escuchar Education, Education, Education & War, aunque ya tenemos un adelanto. The Black Keys, The Morning Jacket o Broken Bells también se preparan para el nuevo año. Aunque tal vez uno de los proyectos más interesantes sea el primer disco en solitario de Damon Albard, el vocalista de Blur. Según este, el disco va tirar hacia el folk-soul ¿Acabará igual que los álbumes de sus "amigos" los Gallagher? Espero que no.
Dentro del pop y el R&B vislumbramos pocos álbumes, al menos de las grandes estrellas. Shakira es una de ellas, que este lunes nos trae junto a Rihanna (se rumorea que puede sacar 2 álbumes este 2014) el primer single de su álbum. De momento ya han calentado las redes con la portada. Otro gran estreno es la salida a mercado de un nuevo Adele, el mayor monstruo de ventas del siglo XXI. A parte de ellas, solo Lana del Rey, Kyle Minogue y Lily Allen se han pronunciado en cuanto a nuevos proyectos musicales. No hablemos del otra vez retrasado álbum de Azealia Banks. Cuidado, porque este año Iggy Azalea (valga la redundancia) viene fuerte y Nicki Minaj ha anunciado nuevo disco. En el apartado de grupos pop hay que destacar que Coldplay prepara álbum, después de la canción de los Juegos del Hambre.
Hay muchísimos más discos anunciados como los de Within Temptation, Frank Ocean...pero es imposible recogerlos todos en una simple entrada de blog. Necesitaríamos una Biblia musical.
La pregunta es ¿quién retornará a la cumbre del éxito?¿qué sorpresas nos depara el año?¿Qué bailaremos y saltaremos? No se sabe pero seguro que este los compases de 2014 fundirán el hielo de las cataratas del Niagara. Ya podemos ver las llamas de la primera batalla. El nuevo disco de un viejo rockero como Bruce Springsteen o la nueva colaboración entre las divas Shakira y Rihanna ¿quién llamará más la atención?¿quién será mejor? Troya se quedará corta en comparación con 2014.